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Materiales de construcción

La construcción tradicional es un reflejo de las influencias ambientales, culturales e históricas de un territorio. Los materiales básicos proceden del entorno lo que explica el alto grado de mimetismo ambiental y paisajístico que alcanzan estas construcciones.

Los materiales empleados fundamentalmente son piedra, barro y madera.

Piedra: utilizada tanto en la cimentación como en los muros de carga, vanos o huecos y las cubiertas. En los muros de carga principalmente la composición son dos hojas de mampostería concertada con un relleno interior de cascotes o ripia, atadas con llaves de refuerzo.

Pizarras: en mampostería favorece el empleo de hiladas muy regularizadas y el uso de poca argamasa. Las areniscas carboníferas favorecen la sillería con muy buenos acabados y la posibilidad de realizar elementos decorativos tallados. Su utilización en cubiertas, denominadas l.lousas o lousas, es la más extendida en los tres concejos. Las losas de pizarra se extraían de afloramientos locales de diferentes calidades en función del grosor de la exfoliación, que si es excesivo condicionaba el peso y la sección del maderamen.

Cuarcitas: en mampostería se tallan con dificultad, por lo que se procuran disponer en forma de hiladas homogéneas enmarcadas por pizarras en las zonas mas comprometidas. La dificultad de talla o la falta local de tradición de cantería, explican también el arraigo de las esquinas curvas en muchas construcciones rectangulares.

Areniscas amarillas y calizas rosas de montaña, mármol o granito: Su uso es excepcional. En los pueblos emplazados en las vegas, los cantos rodados también se emplean como rellenos de paramentos o los de menor tamaño para pavimentos de firmes.

Madera: El roble, por su resistencia y el castaño, por su facilidad de labra, son las maderas usadas tradicionalmente. Esta es empleada tanto en vigas, pies derechos, solados, corredores, carpinterías de puertas y ventanas mobiliario, etc. y especialmente en los elementos más emblemáticos, los hórreos y las paneras.

Materiales complementarios: otros materiales son utilizados para complementar muros de carga, vanos, corredores, cubiertas, etc.

Elementos vegetales: el entretegido vegetal de sebe, tazón o cainzo o ciebu para los  revocados con barro y en ocasiones encalados son utilizados en los cerramientos más ligeros. La utilización en cubiertas, con paja de centeno, trigo o escanda, presenta un notable interés patrimonial a pesar de su escasa presencia actual, debido a la importancia que tuvieron en tiempos pasados.

Material cerámico: Utilizada principalmente en la teja cerámica, q debe mucho al estamento señorial de los monasterios y casas nobles que arrendaban las barreras de arcilla o traían ellos mismos las cuadrillas de tejeros itinerantes, al menos en las primeras etapas de la expansión de este tipo de cubierta. También era aprovechado en forma de ladrillo macizo o machetón para la construcción de hornos o recercado de huecos.

Barro y Cal: utilizados solos o mezclados con arena se usaban principalmente en revestimientos en un primer momento en la fachada principal, en el interior de corredores y en general en la planta superior, con el fin de impermeabilizar, sanear y embellecer. El empleo de bandas o encintados de cal con una finalidad estética se acredita al menos desde el siglo XVIII. Las construcciones auxiliares de menor importancia solían dejarse con la piedra vista.

Vidrio: generaliza su uso a partir de la segunda mitad del siglo XIX, tras el inicio de su producción industrial en Asturias, popularizándose su empleo tanto en balcones como en galerías.

Hierro: El trabajo de forja es utilizado tanto en elementos de fijación (clavos, ventanas, puertas, etc.) como de protección (cerrojos, pestillos, rejería) u ornamentación (picaportes, aldabas).